12/28/2013

- Escapar



Quisiera poder escapar de mis problemas en este preciso momento. Creo que me metí en un lío tremendo a la vez que me siento sin aire, no quiero continuar. Trato de buscar alguna solución, pero no. No tengo soluciones. Todo esto me agobia en la cabeza, se me acumula de una manera tan violenta... me pega de una manera tan drástica. Tengo calor y mi cabeza prácticamente ni funciona. Me quiero pegar la cabeza contra la pared y poder cambiar de tema. No sé, me arrepiento demasiado de las mentiras que dije. No creo que sea algo preocupante, simplemente es una pelotudez. Un viaje de egresados. Cof. Ya no me quedan ganas de ir.

Por otra parte, dentro de poco va a ser año nuevo. Dejé cosas atrás, muy atrás. Voy a dejar cosas atrás y empezaré de nuevo, fijando mi vista a otro punto de vista. Seré otra, distinta, ya no seré la que siempre fui. No. Voy a cambiar, y cambiaré para bien. Metí la pata en muchas cosas, pero eso ya pasó. Dejaré atrás a ÉL, a ese pelotudo que me enamoró hace casi tres años. Dejaré atrás a Ian (el otro Ian), el pelotudo que en un momento me hizo sentir bien, pero que por momentos me hace sentir mal. Jejeje, también lo dejé atrás. Esto es un breve ensayo porque cuando hoy abrí mi facebook, tenía como un millón de mensajes de él. Ni me molesté en abrir siquiera los mensajes. La otra vez tampoco le había respondido.

Bien. No sé que hacer. Este año me ofrezco a ser una persona distinta, pero hay que ver hasta qué punto. Bueh, en fin.

12/08/2013

- Mariana mambo

Tampoco sé por qué hoy quise escribir. Será que no encuentro nada más entretenido que hacer, por más que tenga que estudiar. Tengo a mi mamá al lado, pero igual me dispongo a hacer esta entrada porque puedo chamuyarla.

Releí entradas de mi blog. Cierta nostalgia me abrazó, y no hice nada más que pensar. Esta vez, mis pensamientos no fueron solo de él, aunque sí fue el protagonista. Pensé en mí, en cómo me sentía. Era como si recordara cada cosa mediante las palabras. Entonces supe que el nombre del blog no puede estar mejor. Tengo miles de mensajes en la palma de mi mano, mensajes que expresaré. Por eso, no dejaré este lugar.

Sin embargo, a pesar de las palomillas que salieron de mi cabeza, hay algo que me quedó. El año pasado me había peleado con, entonces, mi mejor amiga. Era (ES) una pelotuda, la misma pelotuda que contó mis sentimientos y me obligó a permanecer encerrada todas las emociones. Ahora, ya no tengo más amigos. Tengo gente conocida, gente con la que pasó un buen momento. Pero amigos no. Nunca volveré a tener "amigos" porque siempre me lastiman. Así, igual, que como me lastimó él.

12/06/2013

- Tell me I'm your national anthem



Realmente, no sé por qué hoy quise escribir. De verdad no hay nada interesante. Extraño mi celular, mi música, porque me hacía pensar en él.
Hoy falté al colegio y me faltó la melodía matutina. Mi rutina se vio afectada porque extraño pensar en él mientras me hamaco, mientras camino, mientras miro el amanecer en mi ventana, al sonar una de las canciones que tanto me gustan.
Hace cuatro días que no lo veo. Justo cuando pensé que iba a verlo y que iba a llamar la atención, no fue. Yo me quedé tan confundida, y me sentí tan mal. Porque lo extraño. No tanto como antes, pero... sí, lo extraño. Me encanta verlo.
De alguna forma me siento liberada. De él, obviamente. Me siento liberada porque no estoy tan apegada a él como antes. No. Y de alguna manera, sigo pensando en su amor, sigo recordándolo. Todavía sigue en mi mente los recuerdos de aquellas veces en que sentía cariño por mí. Trato de no profundizar en el tema porque de verdad me comporté como una idiota, como una estúpida. Rezo porque le eche la culpa a algo que no sea a mí. Espero que sepa... no, en realidad, no quiero que sepa. Solamente quiero... seguir con mi vida, porque es lo único que me libraría de él. Es lo único que me sacaría del infierno que siento por dentro, porque no sé si amarlo u odiarlo, o que hacer para que salga de mi mente. De alguna u otra manera, siento que debo llamar la atención para recordarle que siempre estoy presente. De alguna u otra manera, para que sepa que yo soy algo. O que fui algo. Algo que él quería, pero no sé hasta qué punto. Tampoco sé por qué.

12/05/2013

- ¿Qué es?

No sé a qué viene el título. Esto es como el destino, uno nunca sabe que pasará. Yo, en cambio, no sé qué escribir o decir al respecto sobre mi vida estúpida, tan estúpida como lo soy yo.

Es ridículo. Es ridículo, totalmente ridículo ser yo. Fea, gorda, tonta, anti-social. Justo yo tenía que haber nacido así. Podría haber sido una de esas chicas que a los quince son modelos, actrices y/o cantantes, pero no. Soy Mariana, la fracasada. Alto fracaso soy, y espero no seguir siéndolo. De tanta gente en el mundo, yo tuve que nacer así.

Algo más patético que yo es estar enamorada de un chabón que es como quince años mayor, que no te da la ni la hora, pero que antes parecía coquetearte con cada mirada, cada habla, con cada cosa que él tenía. Ahora, que yo quise separarme de esas cosas, él lo hace más difícil. Presiento que cada vez que nos vemos hay como una energía especial en el ambiente, sobre todo entre nosotros dos. Y es patético porque intento superar a ese pelotudo con otro estúpido fachero que se cree el rey de las minas y es un flor de salame que ni siquiera sabe como cojer. Pero seguramente a él le llegan mil proposiciones de otras chicas. Yo no hablo de ese tema más que con él.

Hablando de ese flor de pelotudo, que se llama como mi amor platónico famoso, salto yo. Salto yo como otra pelotuda, como otra salame, como otra estúpida. Tengo tres dedos de frente para saber que él juega conmigo. Cuando no estamos cara a cara, hablamos de los temas más profundos, pero cuando me puede venir a hablar, no lo hace. Tal vez lo avergüenzo. Tal vez le avergüenza como soy... y yo me pregunto si hay otras chicas que sufren lo mismo de su parte. No le importo, pero tampoco lo amo. Ese chabón fue un pelotudo y siempre lo va a ser, que sea fachero y no sea tan feo no quiere decir que cualquier mina tenga que estar con él. Aunque yo quisiera, no podría... porque ninguno de los dos se anima a hablar.

Hace tiempo que pensé en no hablarle más, igual de cortarte que él. Lo vengo considerando, y creo que será bueno hacerlo. Primero, hablarle cortante, que se enoje. Y luego, dejarle de hablar. Así estaría tomándole el pelo. Así se invertiría papeles. Es que... sinceramente, él ya me tiene cansada. Siento que el juega conmigo, pero me da miedo admitirlo... más que miedo, vergüenza. Y lo  peor es que lo tengo frente a mis ojos. Él abraza a otras chicas en frente mío, es como si yo no le importara, y es así. No le importo, pero nota mi presencia. Abraza a las demás, pero a mí ni me saluda. Ni siquiera para pedirme permiso.

Hoy, hablando con unas compañeras, saltó el tema sobre él. Según una de las presentes, está de novio con una compañera suya, una de las tantas chabonas a las que vi abrazando. Y sin embargo, me hablaba por whatsapp. Me hablaba seductoramente, así como hablábamos como antes del sexo...