6/19/2014

- Mierda.



¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierdamierdamierdamierdamierda! Todo es una mierda...

No me equivoco cuando digo que soy una estúpida. No, no me equivoco porque lo soy. Y soy mpas estúpida cuando me doy cuenta que jamás pensé en este sentimiento como algo involuntario. Sé que me sale de manera involuntaria, pero me enojo conmigo misma cuando pasa. Y seguramente es obvio sobre qué sentimiento estoy hablando. La melancolía, la nostalgia... esas cosas que siempre me llevan a lo mismo: a sentirme mal, depresiva, a querer morir.

Just give me a reason, the one that got away, part of me, wish you were here, a thousand years... todas esas canciones escucho. Las repito una y otra vez porque quiero recordar, quiero soñar con él. Es lo único que me hace tener la sensación de que sigo allá, con él. Odio como mi vida cambió. Sé que en este último tiempo me estuve transformando en una persona dentro de todo distinta, que he aprendido y he vivido cosas buenisimas y que he crecido, que pude experimentar cosas que jamás pensé que experimentaría. Pero no es esto lo que quiero. Lo que quiero es volver al Prado, en quinto, con él. Y es totalmente imposible, pero es lo que quiero. Lo único que quiero es eso. Lo deseo con todo mi alma. Daría lo que fuera por tener una máquina del tiempo y volver a los momentos felices, a segundo... cuando esta historia de amor recién comenzaba. A tercero, cuando todo se encontraba peor, pero lo prefería. Y un poco menos, a cuarto. Sin duda, volvería a segundo.

Él se llevó una gran parte de mí y odio eso. Porque no hay nada más que quiera que tenerlo a mí lado. Lo sigo amando, eso es imposible de negar. Quiero estar frente a frente con él una vez más. Chocar miradas, sentirme ridícula, querer golpearme por patética. Ya no me siento así, no por él. Lo necesito más que a nada, pero sé que jamás lo voy a poder tener. Por eso quiero un pequeño momento con él, uno solo... uno solo en que estemos los dos aunque sea en silencio, que no nos digamos nada...