10/29/2015

Fragancia con olor a miel.

¿Alguna vez sintieron una felicidad tremenda al sentir un aroma? Cuando una fragancia peculiar se impregna en tus fosas nasales y simultáneamente los recuerdos comienzan a fluir en tu cabeza. ¿Cuántas veces sintieron eso?

La nostalgia. Desde siempre he sido una persona nostálgica, de esas que aman el pasado, odian el presente e ignoran el futuro. De esas que se alberga en sus recuerdos porque buscan sentirse seguro, y la inconsciencia les dice que lo seguro está en lo conocido.

Ay, vos... qué equivocado estás. ¿De qué sería la vida sin riesgos a cometer? Ay, vos... estás tan perdido, que pensás que en la vida se trata de conocer todo. Te quedas en la sombra porque sentís que el sol te va a hacer mal. Te sentís mal y entonces pensás en correr lejos de la sombra, pero algo te detiene. Ay, vos... que no disfrutas las fragancias de la vida. Ay, qué tan equivocado estás.

Las fragancias, bonito recuerdo. Deben quedar atrás. Deben no influenciarte. Deben darte recuerdos, recuerdos felices, una sonrisa en tu cara. No deben darte infelicidades. No deben darte otra vida para vivir. Las fragancias deberían hacerte viajar. Pero sin que faltes en la realidad.

10/27/2015

Cajita de emociones.

Mi caja. Una caja simple, sin más ni menos. Para algunos es parte de la basura, para otros es una caja de zapatillas Vans. Para mí son años y años, y recuerdos. Y más recuerdos.

Acá guardo no solo cosas materiales, sino recuerdos. Los guardo con la esperanza de que en un futuro esto me sirva. Los guardo con el fin de que una yo futura se reencuentre con mi yo en este momento. Que recuerde, que no se olvide, que una parte de ella se quede en el pasado para no olvidar. Porque olvidar suena feo, esté mal ser nostálgico o no.

La caja está llena. Mi corazón también. Es porque no pasó mucho tiempo desde que comencé a llenar mi caja con muchas cosas que hoy me alegro tener conmigo. 

Mi caja de recuerdos. Mi caja de tiempos. Mi caja de llantos. Una simple caja de zapatillas se convirtió más de lo que pensaba. Las cosas que hay ahí son especiales. Cada cosa tiene una historia, y una historia trae un recuerdo. 

Una de las cosas más importante en mi vida. Mi caja de cosas especiales.

- Resignar. Respirar y continuar.



Suspiro.

¿Qué puedo decir a estas alturas? Mi autoestima cayó. Se estrelló contra el piso. Me siento triste, con ganas de llorar, pero nada puedo hacer. Cuando una persona no te quiere, no te quiere. No hay más. Por más que hagas las cosas que hagas, por más que te maquilles como te maquilles, que te vistas como te vistas, no te quiere. Si opina que otra chica es hermosa, es hermosa esa chica, no vos. Si a vos te trata como una basura, no te quiere. No te quiere y nunca te querrá. Porque a pesar de mostrarse arrepentido, siempre lo sigue haciendo. Si vos querés a una persona, no la lastimás.

Sí. Una vez más estoy hablando de Ian. Y me doy cuenta que para que una historia termine, no es necesaria el "no escribiré más sobre él". Probablemente siga hablando, escribiendo él, pero no piensen que no estoy tratando de olvidarlo, de superarlo, de ignorarlo y seguir para adelante. No crean que estoy tratando de continuar.

Esta repentina actitud es porque lo stalkeé en tuiter y vi que se estaba hablando con Verónica, la chica que le parece hermosa. No sé qué tiene, pero parece que medio mundo la adora, y él no es la excepción. La debe estar chamuyando. Y yo, acá, mirando. Sufriendo. Llorando por dentro. Patético. Pero bueno. Digamos que no sé qué decir, no sé qué sentir. Ya fue, ya está. Él no me quiere y mientras más lo ignore, menos sufriré.

¿Por qué tenés que ser tan forro?

¿Por qué tengo que ser tan estúpida?

¿Por qué no me querés como yo a vos?

¿Por qué me mentís?

10/26/2015

Cohen.



La luz cálida a mitad de lo que sería mi corazón. Ahora está destruido, ahora está desolado. ¿Por qué? Por la vida. Es lo que yo siento en estos momentos. Me siento incompleta. Como si una luz alumbrara solo parte de mi corazón y la otra parte se encontrara a oscuras, gritando sin ser escuchada. Así es cómo me siento yo hoy. Así es como me sentí yo toda mi vida.

Cohen. La adolescencia no viene sola, dicen. La adolescencia viene con muchas dudas, muchos problemas. Dicen que la adolescencia viene con muchas sensaciones, con muchas ilusiones. Y dicen que cuando uno es joven, nada lo puede parar. Nada puede derrotarlo. Nada puede hacerle mal. Porque sos joven, la vida te sonríe y te quedan años por vivir. Porque la vida es larga y corta a la vez, y cuando sos joven, adolescente, las ganas de vivir están intactas. No para todos.

La adolescencia. Esa mezcla entre niñez y adultez. Esa peligrosa combinación. Nos creemos tan grandes para hacer cosas de adultos y nos sentimos tan pequeños para comportarnos bien. Así es. ¿Y los sentimientos? ¿Alguien piensa en los sentimientos adolescentes? Sentimientos de grandes que nos hacen sentir chiquitos.

Cuando a mí me pasa algo, me acurruco en mi cama. Posición fetal y a veces el llanto sale. No me gusta llorar, pero a veces pasa. No obstante prefiero escribir. Pero lo que siento además de tristeza es la necesidad de un abrazo, de un contacto. De algunas palabras o miradas cariñosas. De algo que me haga sentir segura y protegida. Como una niña en los brazos de sus padres, pero que ya no necesita el abrazo de sus padres, sino el de alguien más. Y creo que lloro más porque nadie me abraza que por algún motivo en especial. Creo que lloro porque a veces la soledad se siente fea y fría, y no tengo nada cálido con que combatirla.

Soledad. En la adolescencia es muy común vivir en soledad o simplemente sentirse solo. O querer estar solo. O las tres cosas. A mí me pasa algo así. No quiero estar con nadie, pero a veces tengo la sensación de que necesito estar con alguien. Llorando o escribiendo, eso se me pasa. No me gusta la manera en que resuelvo las cosas. Me hace sentir como si el dolor no quedara completamente fuera de mí. Pero es lo que puedo hacer. Porque no quiero que los demás me vean débil, llorando o preocupada. Porque siento que nadie me entiende o simplemente, tan solo, porque hay cosas peores en el mundo que esa sensación caprichosa de querer estar solo.

Capricho. Eso. Desde siempre fui muy caprichosa. Desde niña. Y no recuerdo si en la infancia el capricho duele. En la adolescencia duele como mil cuchillos en medio del cuerpo. ¿Por qué? El capricho a veces, casi siempre, viene acompañado del enojo, del llanto, del berrinche y algo más. Desde siempre fui una nena consentida. Siempre que quise algo, se me dio. Y ahora en la adolescencia ya no quiero cosas materiales. Cuando algo no me sale bien, hago berrinches. Pataleo, grito, lloro, revoleo cosas solo porque quiero que las cosas sean como yo quiero. Es así. Sin más ni menos. Es lo único que quiero. Pero el mundo no gira en torno en mí. Soy terca, caprichosa, berrinchuda y me cuesta entender eso. El mundo sigue girando esté yo bien o mal, y la que se perjudica soy yo. Tal vez por eso me encierro tanto. Tal vez por eso me obsesiono.

Obsesión. Algunas veces me pregunto si aquello es solo mi problema o de alguien más. Sé, supe entender con el tiempo, que no estoy sola. Hay gente que se obsesiona igual o peor que yo, y eso en parte me hace sentir menos enferma. Pero lo mío es tedioso. Es insoportable. Me cuesta convivir conmigo misma. Estoy en una guerra conmigo misma, y la obsesión... la obsesión es algo de lo que me enorgullezco cuando no debería ser así. Soy capaz de hacer cosas extremas porque soy impulsora por esa maldita obsesión. Chicos, cosas, etc. No importa de qué. Soy obsesiva de todo y de nada a la vez, pero capaz de hacer cualquier cosa cuando estoy cegada y obsesiva. Capaz de cualquier cosa. ¿Es eso parte de mí o es solo parte de la adolescencia? No me importa.

Y así... así... Adolescente, caprichosa, obsesiva y demás... así es Cohen.

- Nunca



Nunca me cuidaste. Nunca me quisiste a tu lado. Nunca te fijaste en mí. Nunca me retuviste.

Tus palabras no eran para mí. Nunca me dedicaste una canción. Nunca me dedicaste algún sueño. Nunca pensaste en mí antes de dormir. Nunca pensaste en mis palabras. Nunca me dijiste un "te quiero" ni me respondiste un "Yo también". Nunca me explicaste tus sentimientos porque tus sentimientos nunca existieron.

¿Qué puedo decir a estas alturas? ¿Qué puedo pedir? Si nunca me dijiste "veámonos", pero tampoco me dijiste un "No te quiero ver". ¿Cómo reaccionar si nunca me dijiste "Quedate" ni tampoco un "Andate"? Nunca me viste como una opción. Nunca me viste como una mujer. Nunca me viste como una compañera. Nunca me viste como una amiga.

Yo ahora me siento mal. En parte fue mi culpa porque yo tampoco dije "Nunca". No dije "Nunca más me vas a tratar así". Nunca te detuve. Nunca me resistí. Nunca preferí ver la realidad. Nunca me quise alejar. Nunca pude ser fuerte frente a vos porque te quiero y porque me importás. Pero nunca quise dejar de ser un juego y eso se reflejó. Ahora es tarde para pedirte más.

Pero vos... vos nunca vas a decir que sí o que no. Nunca vas a dejar de balbucear y yo nunca voy a terminar de aclararme. Nunca vamos a dejar de ser esto que somos porque nunca nos vamos a decidir de una vez por todas a decir "siempre". Nunca me quisiste y nunca lo admitiste. Nunca.

Nunca digas nunca. Nunca digas siempre. Y nunca digas un "te quiero" si nunca vas a recibir una respuesta. Eso aprendí de vos. Y nunca lo voy a olvidar. Porque siempre... siempre me lastimás.

10/22/2015

- Un poder problemático mental.

Hace días que lo vengo pensando, hace tiempo que lo vengo sabiendo. Antes era intuición, pero hoy sé (o supongo) que es una certeza. Al principio pensé que estaba bien, pero después supe que era turbio. Al principio pensé que era lindo, pero hoy sé que es morboso.

De tanto espiarlo y espiarlo, y stalkearlo y soñarlo, me di cuenta que puede que tenga alguna condición mental "grave". ¿Grave? O no sé. Soy obsesiva. Me obsesiono con las personas. ¿Eso está bien? Ahora sí que necesito a mi psicóloga. Quiero que me diga si está bien o no, si me hace mal o no. En otros términos, quiero decir. Porque yo sé que no me hace bien. Me enferma stalkear, por ejemplo, a Nico e imaginarme la vida que seguramente él tiene. ¿Y está bien? Eso no lo sé. Nadie lo sabe.

Probablemente todos en el mundo se obsesionen con una personas y no lo quieren admitir. Pero yo veo que hay la mayoría de las personas pasan de persona en persona. No se enganchan, no se obsesionan. No nada. Una vez, otra. Otra vez. Otra vez. Una vez más. Y no sienten nada. No están así como estoy yo en estos momentos.

Estoy hablando del caso de Nico porque es el más reciente y el más grave supongo. Pero si me pongo a pensar, es con todos. Con Ian, con Federico, con Leandro. A Leandro le stalkee hasta a las amigas de la novia. ¿Es normal eso? ¿Estoy bien? Y no creo que el hecho de que Nico haya sido mi primera vez influya en algo. Más bien, es que me gustó y me importa y blablabla.

Estoy confundida. Al principio estaba todo más que bien. Me acordaba la primera vez que fui penetrada y lo bonito que la pasé con Nico. Pero después se fue haciendo más... y más. Y cada vez más. Y ahora llegué a un punto raro en el que pienso lugares donde podría cruzarmelo. No está bien. No, no lo está. Tal vez si no le hubiese mandado ese mensaje estando en pedo podría estarlo, pero no. Lo hice y no está nada bien que yo haga eso. Y cuando volví de Bariloche, no era nadie. Con el tiempo se fue haciendo más.

Estoy en el horno.

Técnicamente soy un queso para las relaciones (y eso que tengo fama de fría).

10/19/2015

- All the things I need.



Cuento con diecisiete años y ciertos dramas en mi cabeza. Cuento que con confusiones, claves mal puestos y ciertas equivocaciones. Cuento con llanto, tristeza, bronca y algo más. En estos momentos cuento con muchas cosas más.

Estoy harta, cansada de ser Mariana. Esto ya no es una lista de cosas que necesito, sino más bien una confesión de necesidades que surgen desde lo más profundo de mi ser. ¿Hubo un clic dentro mío? ¿Por qué las cosas no funcionan cómo quiero? Algunas veces, el contar con todos estos dramas hacen que me odie más y más, pero es un odio discreto, un odio que mantengo oculto. Es un odio que intento eliminar, un odio que intento retener. No puede ser que hasta yo misma me odie. Y es que sí, todos me odian.

Las cosas me salen mal siempre. ¿De qué sirve tener esperanza? ¿De qué sirve pensar que todo va a cambiar? ¿Qué es lo que tengo que hacer? ¿Sentarme a esperar? Ustedes dirán "No, tenés que ir y hacer que cambien". Eso es lo que hago. Me paró y cuando estoy por dar el primer paso, todo se vuelve peor. O doy dos pasos y ya, arruino todo. Todo se vuelve mierda otra vez. Una mierda distinta, pero una mierda en fin. Intento cambiar yo misma, pero no funciona.

¿Qué es eso que me pasa? ¿Por qué carajos no puedo estar bien en un ambiente dos años seguidos? ¿Por qué un año tiene que estar todo bien y al otro tengo que colapsar, tengo que sentirme abrumada así cómo me siento? A veces ni un año pasa, solo meses. Y ya me siento así, al borde de la locura. No me importa nada, hago lo que quiero. Soy soberbia, caprichosa y berrinchuda. Pero ya no sé qué hacer. Me siento mal. Necesito consuelo. Necesito... ¡PAZ! Necesito empezar de vuelta. Estoy harta de ser así.

Ese es el gran problema de ser Mariana. ¡Mariana nunca gana! ¡Mariana siempre fracasa! Siempre. Está acostumbrada al fracaso. Está acostumbrada a que Ian la "quiera" por whatsapp. Está acostumbrada a pasarse el tiempo pensando qué es lo que sentía Leandro por ella. Está acostumbrada a stalkear a Nico en Instagram, Facebook, Twitter y demás, y sentirse orgullosa de ser una enferma mental stalker de mierda. Está acostumbrada a que todos la boludeen. Está acostumbrada a siempre tener gente en contra. Está acostumbrada a hacer las cosas mal y justificarse con un "Estoy colapsada". Y se justifica con eso porque... ¡Siempre colapsa! Siempre derrapa. Siempre choca, se sale de la pista. Está descontrolada. Siempre lo estuvo y siempre lo está. Y esto ya empieza a preocupar. No era cuando Mariana tenía doce, trece, catorce años. Ahora es diferente. Tiene diecisiete años ya. Es edad de preocuparse por otras cosas. Si uno no empieza a madurar en este punto de la vida, todo se torna cualquier cosa. ¿Y Mariana está madurando? No.

Me preocupa. Me preocupa bastante porque pienso que si uno ya no madura a esta edad, es porque algo pasa. Algo malo. Porque tal vez sí necesita ayuda psiquiatra o algo así. Si uno ya no comienza a evolucionar, es porque algo está afectando en esa evolución. Yo sé que evoluciono, o por lo menos tengo ganas de hacerlo. Pero hay algo que me impide a hacerlo.

¿A todos los chicos de mi edad les pasa esto? ¿Nico sufre también así? ¿E Ian? ¿Leandro sufrió así? No lo creo. Creo que ellos piensan de otra forma. Sienten distinto. Cómo cambian las cosas, eh. Hace cuatro, tres años atrás me moría por tener problemas y por sentirme con falta de cordura. Ahora no quiero. Es que nadie se encariña con las locas problemáticas, mucho menos si esas locas problemáticas son Mariana porque ya saben, a Mariana se la quiere menos y se la odia más. Esto es tan injusto. En las novelas o series, o incluso en la vida real misma, siempre veo a chicas fabulosas odiadas por todos pero que siguen siendo geniales. ¿Por qué siguen siendo geniales? Porque no se odian a sí mismas. 

Desearía tener a mi psicóloga. Poder hablar, contarle lo que pasa y que me de un punto de vista alejado y no distorsionado. Ojalá.

¿Es normal que quiera empezar danza? Es porque vi que la chica que, según yo, le gusta a Nico hace danza. Me dieron ganas de empezar. Y comienzo a pensar que tal vez es porque... estoy intento ser cómo ella.

Un poco de alcohol o un cigarrillo me vendrían bien en este momento. O tal vez un poco de tranquilidad, de paz. No sé. Es que un buen trago no viene mal cuando pega la vida con tanta sed.

Está bien, lo admito. Hoy no fue un día fácil. No fue un día lindo. Y se vuelve más complicado si sos Mariana.

10/17/2015

- Seventeen



"Seventeen: the rise of a king and the fall of a queen"

Hoy es un diecisiete de octubre. Si son lectores de este espacio desde hace tiempo, sabrán que esa es una fecha especial para mí. Hoy se cumplen cuatro años de Abremate, y aunque en su momento era indispensable hacer una entrada hablando sobre el tema, hoy siento que es más rutina que otra cosa.

El tiempo ha pasado. Las cosas han cambiado. Y a pesar de seguir enamorada, ya no son los mismos problemas que antes me acechaban y no me dejaban respirar. Hoy en día tengo otros dramas, otros días. Y quizás otros sentimientos. De todas formas, hoy es diecisiete de octubre. No pude evitar pensar en la canción de Marina and the Diamonds. Seventeen. (Marina viene al Lollapalooza y yo sin un mango, todo bien). Es una coincidencia que esa fecha fuera el diecisiete y que yo hoy tenga diecisiete años. Es una coincidencia o algo así, no lo sé. Pero no pude evitar componer una relación. Sorry not sorry.

¿Qué es lo que queda hoy en día? Pues... sinceramente nada. A nivel personal, me siento algo mal, pero no es el mismo malestar que hace cuatro, tres y dos años atrás. Es otro malestar distinto, un malestar adolescente. Un malestar tardío, porque siento que en el pasado no hice cosas propias de la juventud y ahora quiero hacerlas, pero no puedo porque las obligaciones me llegan. Y en esto tiene que ver Leandro, sí. Él me hizo atrasarme. Me di cuenta que por estar fija en él, muchas cosas me perdí. Quise crear algo en un lugar donde ya habían creado.

A pesar de todas las palabras anteriormente dichas, no me arrepiento de haberlo amado. No me arrepiento de haber pensado en él en la forma en la que pensé. Y no me arrepiento de Abremate. En el fondo sigue siendo importante para mí. Todavía hoy estoy queriendo ir con mi actual colegio a una excursión en Abremate, y sé que volveré. Volveré. Lo sé.

Me es imposible no comparar la situación en la que estuve con la de mi prima Priscila, que tenía un novio de dieciocho años. Priscila tenía doce y se creía que ese chico la amaba. Yo pensaba igual. Y es que Priscila y yo nos creíamos "demasiado" porque alguien mayor nos "amaba". Nos creíamos cualquier cosa. Veíamos cosas en lugares donde no las había. Teníamos las ideas distorsionadas. Y no sé si Priscila recapacitó o no, tampoco me importa. La onda es que yo sí. Y eso no quiere decir que me haya olvidado de Leandro y de lo que sentí, o que menosprecie los momentos pasados con él. No. Lo sigo queriendo y deseo cruzarmelo algún día. Pero ya estoy comenzando a hacer mi vida. Lo estoy superando. Ese es mi deber.

Y con diecisiete años, tengo en mente a Nico, a Ian... Y me doy cuenta que soy una obsesiva. Dos canciones más se agregan a la lista de canciones que definen mi situación, ambas con Ian. La primera, "All you had to do was stay" sería en el hipótetico caso en que él me hablara de nuevo, una situación parecida a la vez pasada. Al principio esa canción parecía dedicada de Leandro a mí, pero después supe que define más mi situación con Ian que con Lean. Y la segunda es "Lies". Esa define mi situación con Ian muy claramente, más que cualquier otra. Espero que las disfruten.


"Todo lo que tenías que hacer era quedarte"

Personas como tú siempre quieren recuperar el amor que entregaron
Y personas como yo quieren creerte cuando dices que has cambiado.
Ahora cuanto más lo pienso, menos lo entiendo.
Todo lo que sé es que no has conducido fuera del camino.

Estar.
Hey, todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Me tenías en la palma de tu mano.
¿Entonces por qué tuviste que irte y encerrarme cuando te dejé entrar?
Estar, hey, ahora dices que lo quieres
de vuelta, ahora que es muy tarde.
Bueno, pudo haber sido fácil.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.

Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.

Ahora aquí estás, llamándome, pero no sé qué decir.
He estado recogiendo las piezas del desastre que hiciste.
Personas como tú siempre quieren devuelta el amor que dejaron de lado.
Pero personas como yo se van para siempre cuando dices "Adiós".


Estar.
Hey, todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Me tenías en la palma de tu mano.
¿Entonces por qué tuviste que irte y dejarme encerrada cuand te dejé entrar?
Quedar. Hey, ahora dices que lo quieres
de vuelta, ahora que es muy tarde.
Bueno, pudo haber sido fácil.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.


Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
All you had to do was stay
All you had to do was stay

Dejame recordarte
Esto fue lo que querías.
Lo terminaste.
Tú eras todo lo que yo quería,
pero no así.
No así.

Oh, todo lo que tenías que hacer era quedarte.

Hey, todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Me tenías en la palma de tu mano.
¿Entonces por qué te fuiste y me dejaste encerrada cuando te dejé entrar?
Estar. Hey, ahora dices que lo quieres
devuelta, ahora que es muy tarde.
Bueno, pudo haber sido fácil.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.

Hey, todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Me tenías en la palma de tu mano.
¿Entonces por qué te fuiste y me dejaste encerrada cuando te dejé entrar?
Ahora dices quelo quieres
de vuelta, ahora que es muy tarde.
Bueno, pudo haber sido fácil.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.

Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.
Todo lo que tenías que hacer era quedarte.


"Mentiras"

Tú nunca vas a amarme, entonces ¿de qué sirve?
¿Cuál es el punto de jugar un juego que vas a perder?
¿Cuál es el punto de decir que me quieres como una amiga?
¿Cuál es el punto de decir que nunca va a terminar?

Tú eres muy orgulloso para admitir que has cometido un error.
Eres un cobarde hasta el final.
Yo no quiero admitir que no vamos a encajar.
No, no soy el tipo que te gusta.
¿Por qué no solo pretendemos?

Mentiras que no quiero saber, no quiero saber, oh.
No puedo dejarte ir, no puedo dejarte ir, oh.
Yo solo quiero que sea perfecto
para creer que todo ha valido la pena pelear.
Mentiras que no quiero saber, no quiero saber, oh.

Solo me tocas en la oscuridad.
Únicamente si estamos bebiendo, ¿puedes ver mi chispa?
Y solo en el atardecer podrías entregarte a mí
porque la noche es tu mujer, y ella te dejará libre.

Tú eres muy orgulloso para admitir que has cometido un error.
Eres un cobarde hasta el fin.
Yo no quiero admitir que no vamos a encajar.
No, no soy el tipo que te gusta,
¿Por qué no solo pretendemos?

Mentiras que no quiero saber, no quiero saber, oh.
No puedo dejarte ir, no puedo dejarte ir, oh.
Yo solo quiero que sea perfecto
para creer que ha valido la pena luchar.
Mentiras que no quiero saber, no quiero saber, oh.

Mentiras que no quiero saber, no quiero saber, oh.
No puedo dejarte ir, no puedo dejarte ir, oh.
Yo solo quiero que sea perfecto
para creer que ha valido la pena luchar.
Mentiras que no quiero saber, no quiero saber, oh.